Elecciones y crisis del imperialismo en EE.UU (II)

Harry "el sucio"

El actor Clint Eastwood manifestó su apoyo a Donald Trump y su odio a los ”lameculos” y a la corrección política.

Sus declaraciones fueron en el marco de una entrevista publicada en el nuevo número de la revista Esquire. A sus 87 años, Eastwood no se preocupó de endulzar lo que piensa de la situación política estadounidense y dijo que, si tiene que elegir entre Hillary Clinton, la candidata demócrata, y el polémico republicano “me voy con Trump”. Eastwood dijo creer que Trump ha recibido críticas excesivas por su manera de expresarse y se declaró cansado de la “generación lameculos”. “Todo el mundo va por ahí en su cascarón. La gente acusa a otros de racistas y todo tipo de historias. Cuando yo era joven, esas cosas no eran racistas”, reflexiona Eastwood, un declarado republicano que en esta ocasión reconoce que Trump ha dicho “muchas tonterías”. “Secretamente todo el mundo está cansado de la corrección política (…) Esa es la generación lameculos en la que vivimos. Estamos ante la ‘generación pussy'” (acepción inglesa que significa cobarde, pero también vulgarismo que hace referencia al órgano sexual femenino).”Es toda esa gente que dice: oh, no puedes hacer esto o lo otro; no puedes decir eso. Supongo que son los tiempos”, explica sobre el término que acuñó en la entrevista junto a su hijo, Scott Eastwood. El cineasta reconoce que polémicas como cuando Trump criticó al juez que le investiga por supuesto fraude por tener orígenes mexicanos y por tanto tener una visión sesgada en el caso no fue una estrategia muy afortunada. “Ambos lados dicen estupideces. Pero la prensa y todo el mundo va (tras él) y dice ‘eso es racista’ (…) Es un tiempo triste en nuestra historia”, opina Eastwood, que está trabajando en el film “Sully”, que ha dirigido. El veterano director y actor asegura que no votaría por Hillary Clinton porque “seguirá los pasos de (Barack) Obama” y porque “ha hecho mucha plata como política”. Con todo, Clint Eastwood no quiso dar su apoyo explícito a Trump, y bromeó que lo suyo es el “Partido Anti-Pussy”. “Soy anti-generación ‘pussy’. No confundir con ‘pussy’ a secas”, remachó Eastwood.

Camaradas, esta como otras cosas que están pasando en los EEUU, como parte del curso mundial que analizó en su tiempo el maestro J.Posadas previendo su desenvolvimiento, son parte de una arquitectura revolucionaria de la historia que así como no la pudo detener en el joven Estado Obrero Soviético la burocracia y hoy vemos que lo que supervivió a esa crisis de crecimiento y parte de la contradicción de la dialéctica que son las masas soviéticas, tampoco en el campo del sistema capitalista y su fase última, el imperialismo, este curso no ha podido ser detenido de una crisis natural desintegradora de su papel en la historia . Por ello es que debemos, los posadistas vivos y actuantes en la lucha de clases, tener la capacidad de interpretarla correctamente.

La aparición de Donald Trump no es casualidad o que aparece en forma fortuita en la lucha de clases en los EEUU. Por el contrario es la expresión tanto del agotamiento mundial del sistema capitalista, como de la crisis de una posible regeneración de la sociedad norteamericana. Donald Trump es la forma dura, sarcástica y absolutamente contradictoria a la dirección actual del sistema porque les plantea que la defensa del capitalismo debe romper con la política de extensión mundial dejando el flanco abierto a la penetración de la crisis mundial de éste y no lo que en su origen significaba el “poderío norteamericano”. Y por ello se entremezcla lo histórico, que hace a la misma constitución de los EEUU, que es el Frente Único de Estado que se necesitaban unidos para poder generar perspectiva y no ser absorbidos por el colonialismo, Inglés, francés, alemán e inclusive el ruso de aquella época y la actual condición que ha llevado a la pérdida de la hegemonía del imperialismo en el mundo.

DONALD TRUMP Y CLINT EASTWOOD:

Lo que dice Clint Eastwood, este actor, de los “duros” en los EEUU., es la reacción desigual y muy combinada ante la crisis del país. Él se planta en una esquina “equidistante” de la realidad pero no puede dejar de ser parte de ella y expresarla de esa forma en que contradictoramente muestra la pérdida del empuje inicial de una sociedad que intentó desenvolver una economía superior a la que en Europa ya hacía crisis, y que claramente una de ellas fue la irrupción de la Comuna de París, pero antes los levantamientos campesinos en Alemania, Bélgica, Holanda pero que a diferencia de la Comuna de París que sí planteaba una Nueva Sociedad de los iguales, el socialismo, mientras que estos levantamientos eran más para ganar un espacio en la vida ante la desintegración permanente a que los había sometido el régimen feudal y el burgués o capitalista que lejos de ceder los continuaba. Como analizó J.Posadas, todos los pintores plásticos, músicos, escritores de la época era la forma cultural de la lucha de clases del siglo XVII y XIX.

A propósito recuerdo el análisis del maestro J.Posadas, sobre el cuadro de “Los zapatos” de Rembrandt, donde éste mostraba claramente lo que era la vida miserable de los trabajadores, campesinos en gran parte de la época. Ahora cuando este actor sale y dice cosas que en la forma no tienen sentido o se desdicen en la realidad está planteando, no solo la crisis de la cultura actual de los EEUU, que no genera nada, sino que hay una parte del pueblo trabajador de Norteamérica que no siendo xenófobo ve cómo se le reduce diariamente su condición de vida utilizando argumentos y acciones prácticas que nada tienen que ver con su historia.

Hoy en EEUU hay más del 40% de pobreza estructural, el índice de desocupación llega al 7% en una estadística formal porque es mucho mayor, y la indigencia o pobreza extrema es de 18% en amplios sectores de ese 40%. Y en ello nada tiene que ver la inmigración, que además es la base del Estado y la Sociedad norteamericana porque eliminó a los pueblos originarios, sino porque la transnacionalización, mal llamada “globalización” que siempre lo fue de la economía y la producción mundial en que se apoyó el desarrollo del capitalismo, hoy se ha ido chupando la base productiva natural industrial del país. Y eso no se soluciona “vendiendo royalties o los sword “, que generan pocas fuentes de trabajo sino que lo que antes se producía en los EEUU -volvemos con aquello de “Made in USA” garantía de buena mercancía-, hoy ha sido transnacionalizada en la búsqueda ciega e incesante de zonas de bajo costo salarial de producción y las materias primas en la región.

El pasado con la depresión de 1929, y las crisis posteriores, que incluye el ingreso de los EEUU a la II Guerra Mundial, está fresco en la conciencia social de la mayoría del pueblo norteamericano, aunque no lo exprese diariamente en la lucha de clase es parte de su ADN histórico. Y así fue que se construyó la reacción de decenas de millones contra la Guerra en Vientan, lucha social de enorme envergadura de la juventud norteamericana que fue atacada y parcialmente destruida desde adentro por el sistema entre ello con la droga. Los hippies vienen de ahí y que fueron FACTOR FUNDAMENTAL en la DERROTA DEL SOCIAL Y POLÍTICA DEL IMPERIALISMO EN VIETNAM, sin la lucha del pueblo norteamericano no habría habido triunfo en Vietnam, o esta hubiese terminado en la III Guerra Mundial contra la URSS, China Popular y los pueblos del mundo, por el imperialismo yanqui y sus lacayos en el mundo.

No es solo el valor humano del pueblo vietnamita SINO DE UNA PARTE CENTRAL DEL PUEBLO NORTEAMERICANO que salió contra la guerra, como Muhammad Alí el boxeador que se negó a ir a matar a otro pueblo con “el que no tengo nada en contra”, como decía. La consigna de “Paz y Amor” era la rebelión de las fuerzas jóvenes de la sociedad donde se cocinaban el futuro de la humanidad. Eso que J.Posadas analizó podía concluir en “El charco atómico” y que si bien no se produjo concentradamente sí se desenvolvió en las actuales guerras regionales, étnicas, religiosas organizada por el sistema capitalista mundial.

En los EEUU lo que ha pasado en un primer tiempo de desarrollo de las fuerzas productivas ha sido la conversión de un país con desarrollo interno, burgués clásico de acumulación y para el cual previamente necesitó adueñarse de casi el 40% de México como necesidad de expansión productiva natural a su desarrollo económico, y que luego pasó, en particular después de la II Guerra Mundial, a ser el comando unificado contra el desarrollo del socialismo (comunismo estaliniano) que avanzaba a pesar de la política de la burocracia soviética. Como siempre afirmó J.Posadas, si Europa no fue ganada totalmente con más estados obreros, fue por la entrega que de Francia, Italia y Grecia hizo Stalin en Yalta. Curso que si se pudo desenvolver en el “este europeo” fue por la acción objetiva del Ejército Rojo que se apoyó en la conciencia revolucionaria vigente de la Revolución Rusa de octubre de 1917, que es la estructura de las masas soviéticas en no volver un paso atrás.

EL PROGRESO IMPERIALISTA LE CONTRAE LA PRODUCTIVIDAD EN LOS EEUU

En los EEUU, este proceso de cambio significó el pasar a producir para adentro, utilizando medios financieros, tecnológicos y profesionales que venían de Europa -más la mano de obra sin costo salvo la compra primaria como era el comercio de esclavos-, a tener la posibilidad, y realizarla, de desenvolver una economía propia en pleno desarrollo con creciente mercado interno y que eran parte “los pioneros en la conquista del Oeste”, que era el vasallaje sobre el territorio propio de los nativos. Basta ver quién o quiénes son los que impulsan el ferrocarril:-los ingleses- y con ello la productividad de zonas que eran pastoriles o improductivas, o como Texas y el Sur de la Florida (que alguna vez fue nación independiente e intentó formar una nación socialista). Lo que se hacía justamente por esas condiciones primarias del desarrollo del capitalismo. Por eso Marx y Engels saludan al gobierno de Abraham Lincoln, porque era la democracia que generaba la necesidad de expansión de la economía y medio único para afirmar ese desarrollo de la burguesa. Esta debía asentarse sobre la productividad del proletariado y entonces aprobar -más menos aplicar-, una Constitución basada en los derechos humanos básicos que permitieran el desenvolvimiento del juego natural de la economía productiva. De allí a avanzar a ser un eje productivo mundial, junto con Alemania en particular, había un paso, y por eso razón la gran industria de la época ayudaba al ascenso de Hitler en Alemania.

Eso fue el desarrollo básico de los EEUU, desigual y combinado de condiciones objetivas que lo favorecían al ser un país cuya economía era inventada como colonia y con la inmigración se generó en una potencia industrial. Todo un curso al que le pusieron un eufemístico nombre como es “El Sueño Americano” pero que nació de la cabeza del poder imperialista británico que extendía su poder económico como parte de las necesidades en una combinación antes no desenvuelta en la historia como fue “la revolución industrial en el colonialismo inglés”, de la misma manera que lo hizo en la India pero con resultados distintos por circunstancias peculiares propia de su cultura y condiciones geográficas de una parte de los que conducían el curso.

Clint Eastwood expresa en la entrevista publicada en el nuevo número de la revista Esquire, esas contradicciones y antagonismo en que se desenvolvió la historia de los EEUU y el desarrollo del curso social de los EEUU. Porque cuando él plantea su “apoyo” (condicionado) a Donald Trump lo hace desde una retórica de un pasado mejor en el que era el “Sueño Americano” de la burguesía que se proyectaba para justificar su política interior. Pero que por las condiciones propias de los sistemas económicos, políticos y sociales de la misma manera que “no hay socialismo en un solo país” tampoco el capitalismo puede no solo desarrollarse, sino sostenerse encerrado en su base originaria nacional. El sistema debía avanzar sobre su propia formación, como capitalismo nativo a internacionalizado e imperialista, y desenvolverse en el mundo para nutrir con la sangre productiva de toda la humanidad. No le sirve explotar solo al pueblo norteamericano.

No existe el “capitalismo bueno” distributivo que hace del consumo su dios, sino que tiene inevitablemente en su funcionamiento que fagocitar a todo lo que se opone. En otra figura el sistema capitalista es un régimen que en su desarrollo se canibaliza, como analizaron los maestros del marxismo.

EL WALL STREET Y LOS EEUU

El Wall Street es el eje del capitalismo mundial. No solo por el capital global que allí se moviliza, sino porque tiene un papel político de conducción del sistema. Más allá de sus crisis y debilidad que muestra muchas veces claramente, es junto al complejo militar, la garantía mundial del sistema capitalista. Por ello nosotros hemos escrito, y analizado, que la “Unión Europea” como planteó J.Posadas, era solo del gran capital imperialista y las trasnacionales europeas como de los EEUU. De la misma manera que Japón, Corea del Sur son sucursales del capitalismo norteamericano; sin él se caerían inevitablemente como economía y sociedad porque fueron los EEUU los que reconstruyeron esos países mucho más allá de la formalidad de la bandera, los himnos nacionales, etcétera.

De la misma manera, y ciertamente continuando ese pensamiento rector, nosotros venimos hace años planteamos que el “Euro” (o moneda europea única) era el reaseguro del sistema capitalista concentrado en la divisa internacional como es el Dólar. Entonces el “Euro es finalmente el reaseguro del valor del Dólar” porque éste está representado y con poder de decisión tanto en los EEUU como en Europa a través de las trasnacionales estadounidenses asociadas o directamente propietarias que pueden dirigir la economía mundial del sistema imperialista.

Sin embargo hay que dejar claramente establecida que esa relación que le dio durante un periodo corto en términos de tiempo histórico la hegemonía al imperialismo yanqui, no se ha podido sostener y hoy vive una crisis enorme, que hemos analizado en anteriores trabajos, pero que también se expresa en estas declaraciones de un actor-director de cine que pasa los 87 años, y personaje mítico de la historia de Hollywood. Una creación cultural-tecnológica que EEUU desarrolló para hacer una propaganda mundial de su funcionamiento. Donde pocas han sido las películas de valores culturales propios, porque el objetivo era mostrar un EEUU, como la “conquista del Oeste”, etc., que era lo mismo que hizo siempre el imperio británico en todo el mundo.

Pero, por qué Donald Trump expresa una búsqueda de “volver a sus orígenes” del sistema americano? Porque la transnacionalización productiva ha menguado drásticamente el papel de potencial “industrial” de los EEUU, aun siendo el Wall Street la bolsa mundial de concentración del sistema capitalista. Pero como decíamos en la anterior nota, ha sido reducida la patente del “Made In USA” conque antes la industria norteamericana le ponía su sello y firma a la producción de bienes y servicios. Cosa que ahora está condicionado a los intereses de las mismas trasnacionales de los EEUU pero que teniendo la firma en los EEUU producen a bajo costo en el mundo atrasado. Una condición que le permite realizarse por las condiciones del progreso científico-informático y tecnológico en la cual el trabajador especializado es suplantando por la maquinaria informática, un reducido grupo de técnico y una mano de obra esclava robotizada.

Ello lleva a una conclusión lógica desde el campo del sistema capitalista que es utilizar el desarrollo de la civilización en sentido opuesto a los intereses de la humanidad. Y ello como una expresión cada vez más baja porque a las trasnacionales norteamericanas no les interesa lo nacional sino la concentración financiera.

Y es así deformada de una realidad viva en los EEUU y también otras partes del mundo, en que aparece un Trump reivindicando esta condición productiva en la sociedad norteamericana, como a pesar de él mismo esto hace esencial y combinadamente una realidad diaria en una parte importante del movimiento obrero norteamericano que ha visto en los últimos 30 años la reducción de su capacidad productiva con la implementación de una política neoliberal capitalista mundial que alienta los TLC, TTC, etcétera. Así China que es un acreedor de los EEUU con una potencia -como también dependencia-, enorme por el poder que le da el haber comprado y tener en China Popular como reserva económica de divisas que se conoce en billones de dólares en Bonos del Tesoro de los EEUU que a su vez tiene una economía primera en el mundo junto a una deuda interna y externa que supera su PBI, aunque las estadísticas nunca son confiables porque el sistema las esconde.

LA IMPOSIBILIDAD AHORA DE UNA BURGUESÍA EN EEUU DEL SIGLO XIX

Entonces hay un sector de la burguesía nativa que en los EEUU tiene interés en su mercado interno, que está dando una pelea contra la concentración trasnacional del capitalismo en los EEUU y quiere a volver a la producir “Made In USA”, una condición imposible de lograr porque el sistema produce allí donde están las materias primas a bajo costo y la fuerza de trabajo es de condición esclavista.

Es esto lo que se expresa en Clint Eastwood, y que él llama los “lameculos”, o lo que define como la “generación pussy”, que es acepción inglesa que significa cobarde, pero también tiene consideración sexual al órgano femenino. Por ello este candidato, Donald Trump que rompe los esquemas clásicos del sistema, representa un nacionalismo reaccionario, no es en absoluto revolucionario. Una política que raya la xenofobia al mismo tiempo que alienta el trabajo norteamericano. Siendo así una condición social y económica real del curso de los EEUU. Clint Eastwood lo saca por el lado de la cultura del cine norteamericano, pero es una realidad social que quiere contraponerse a la explosión social revolucionaria del pueblo norteamericano que se está larvando en las bases de la sociedad. Un pueblo que, como venimos escribiendo, sufre el tener que vivir en el estómago del sistema capitalista mundial y que está muy lejos de aquel “sueño americano” del siglo XIX. Por eso hay una abstención social del 60% posible electoral al no inscribirse para votar o abstenerse de hacerlo.

Es la contradicción dialéctica que le ha impuesto al sistema imperialista en los EEUU y que se puede constatar contradictoriamente al progreso interno en la concentración financiera que teniendo una enorme potencialidad financiera de “inversión” al no producir un mercado con ese poder adquisitivo terminan por necesidad del funcionamiento dinámico del capital invertirse para reproducirse haciendo créditos hipotecarios incobrables y base de la “la burbuja financiera” que significo la quiebra de la Lehman Brothers Holdings Inc, fundada en 1850 en la etapa de crecimiento del capitalismo norteamericano, con la pérdida aceptada de 770 mil millones de dólares que debió ser absorbido por el estado de los EEUU. Pero ello no solucionó el problema de fondo que es lo que Marx plantea en el Capital en relación a que no hay “utopías” en relación a que se debía la “propiedad” como existencia natural, sino que ésta estaba en relación a las formas y los rendimientos de la propiedad que están determinado por la evolución de las fuerzas productivas. Y es esa relación de naturaleza social la que da función de la economía capitalista que ahora está en crisis en los EEUU, porque su originario papel que le daba su enorme capacidad industrial en una evolución productiva de producción de bienes y servicios ha ido perdiendo fuerza al interior del país. Por eso en la defensa del “puesto de trabajo” y del producido en “Made in Usa”, aparecen como xenófobas lo que en realidad hace a la lucha de clases que es como se supera la visión idílica de las “utopías”.

Es aquí donde aparecen con toda la fuerza de la historia de la lucha de clases el papel de las masas soviéticas, hoy con Putin en el gobierno, pero también con los BRICS aunque por ahora ande golpeado por la presión del sistema capitalista imperialista y sus organismos como el FMI, BM, OMC, etcétera. Ciertamente respondido con los acuerdos de China-Rusia pactos económicos y militares, Banco Asiático, que muestra la corrección de J.Posadas cuando sobre la “alianza URSS-CHINA” escribió textos históricos. Porque todo este curso podría ser estirado en la historia por el capitalismo y sufriendo la humanidad nuevas etapas de desigualdad y miseria del sistema, pero ésta, la humanidad, los pueblos del mundo y en particular de las masas soviéticas junto a la lucha de los pueblos del Tercer Mundo serían la garantía que afirma que no hay retroceso en la historia. Hay golpes, claro si es hasta dialéctico entre las contradicciones y la experiencia necesarias a evolucionar y madurar, pero ninguno de ellos estabiliza al sistema en ninguna parte del mundo. Y además, ante la pérdida de la hegemonía del imperialismo, estas etapas son cortas, nunca una nueva era en tiempo y espacio.

Este actor, Clint Eastwood como el mismo Donald Trump son la expresión de esta crisis subterránea en la primera potencia mundial del sistema capitalista a la que cada cierto tiempo le aparecen como lava hirviente estas crisis de desintegración que arrasa con todo en el exterior. En esa condición, y siendo lo mismo desde la concepción capitalista de la explotación del ser humano, tanto Hillary Clinton como Donald Trump, muestra que ese volcán está vivo y en tiempos y espacios de la historia, próximo a estallar en el pueblo de los EEUU.

LC. Director de la Fundación J.Posadas Internacional y la revista Conclusiones. 5 agosto 2016

Nota de la Redacción: Relacionado con el tema también se puede ver, del mismo autor:

VP 1555: Crisis mundial capitalista y el gobierno de Obama. 05/03/2009

VP 1540: elecciones Parlamentarias en EEUU: no es un triunfo demócrata sino una derrota de Bush. 21/11/2006

VP 1533: El huracán Katrina. 01/11/2005

VP 1506, CONCLUSIONES N° 15, setiembre 2001: Socialismo o barbarie y EEUU: un atentado contra la Humanidad (a raíz del atentado a las Torres Gemelas) 21/09/2001

VP 1948: Las elecciones en EEUU y la real naturaleza de clase del imperialismo. 21|/12/2000.

Elecciones y crisis del imperialismo en EE.UU (III)
Elecciones y crisis del imperialismo en EE.UU (I)