VOZ proletaria 1607: Nota de actualidad/Edit@rial

Rosario-2-

 

EN LA BÚSQUEDA DEL “CAPITALISMO BUENO” TAMBIÉN EXISTE LA CORRUPCIÓN. SOLO LA DEMOCRACIA SOCIAL CON UN PUEBLO EMPODERADO LA DERROTA:

Cuando el debate está perdido la calumnia es el arma del perdedor”: Sócrates.

El sistema capitalista tiene en una de sus tres patas la corrupción, sin la cual no funciona en su estructura y así lo comprueba y grafica la historia de la humanidad. Las otras dos patas son la explotación del ser humano por otro ser humano-más conocida como la “explotación del hombre por el hombre” en que se basa el sistema capitalista, que es contradictoriamente la única que le ha permitido en estos tres siglos sobrevivir en el tiempo, y por ahora es la que empuja el desarrollo de las fuentes de producción con productividad superando a todas las sociedades y sistemas económicos anteriores que lo justifica ante las necesidades siempre en evolución y crecientes de la sociedad humana; y la última, la concentración mundial de la riqueza producida.

En ninguna de las tres está la “moral” como sentido y organización de vida sino que se basa en una filosófica e hipotética -en la aplicación real de las relaciones de las clases- “ética” como la como forma de “convivencia social” de la seudo “democracia republicana” y que se acaba cuando es el dinero, el que generando poder político y social, es el eje de vida de esa sociedad que siempre es la antesala de sinceramiento de la realidad, como en 1999 dijo Hugo Chávez al asumir el gobierno el 2/2/1999:”sobre esta moribunda Constitución de la IV República” en Venezuela y que hoy sirve para ver el “sinceramiento” del curso y los reales y profundos “cambios necesarios” que parten de plantear un Referéndum para decidir una Nueva Constitución y de ahí a una elección CONSTITUYENTE REFUNDADORA DE LA ARGENTINA, hecho necesario, imprescindible que desde estas páginas planteamos como necesario a partir del 25 de mayo del 2003, y que consecuente con la realidad de los progresos alcanzados siempre hubo que hacer desde el comienzo mismo de los progresistas 12 años de gobierno kirchnerista. Y ahora con el gobierno neo liberal conservador que quiere involucionar el curso del progreso la necesidad de una Constituyente refundadora de la Nación se hace imprescindible por sobre cualquier otra especulación electoral que no hay que descartar como herramienta de lucha. Por eso el Frente Ciudadano instrumento de organización social para impedir cualquier retroceso de lo alcanzado debe de plantear la necesidad del referéndum constitucional como política central de unidad de todo el movimiento nacional, popular y democráticamente revolucionario.

El imperialismo se concreta en lo económico en el funcionamiento de las corporaciones financieras e industriales trasnacionales y en lo político en los organismos de control mundial de la economía y las sociedades diversas en el planeta, que expresan y son la suma de los tres elementos que conforman la base y la vida del sistema capitalista. La concentración de la riqueza, que se caracteriza porque un mínimo social en países dependientes es del 1.5/2% de la población, y es acompañada inevitablemente por el capitalismo de la miseria en que viven la mayor parte de la sociedad de productores a pesar del progreso de la civilización, y finalmente con las guerras son la forma descarnada en que el sistema fagocita y se traga a los más débiles del propio sistema.

EL SINCERAMIENTO DEL CURSO HISTÓRICO: ÉTICA Y LA MORAL REVOLUCIONARIA

Esa es la raíz de todos los problemas de la humanidad que vive en un sistema mundial productivo socialmente colectivo y que cada instante, aplicando los progresos de la tecnología y la ciencia, baja el tiempo necesario del trabajo humano para producir bienes y servicios que distribuidos y concentrados en forma individual en pocas manos y el poder de un grupo de capitalistas y corporaciones financieras, bancarias, industriales, segmenta la sociedad en dos clases: los productores y expropiadores. Pero agregado a ello que en su origen el capitalismo necesitaba de la mano de obra, fuerza de trabajo, para generar la “plus valía” con que expropia al trabajador lo medular de su trabajo, pero que ahora con el desarrollo de los medios de producción hacen cada vez menos necesaria la masiva y proletaria participación del trabajador generando inevitablemente el aumento de la desocupación en el empleo. No puede ahora el sistema que nació hace 300 años empujando al basurero al feudalismo por su atraso productivo, frenar el curso que le dio origen y que se expresa en “La Rebelión de las Fuerzas Productivas” (LC 1995).

Nuestro partido, el POR (Posadista), durante estos 12 años en que el país progresó en la distribución social de la renta nacional, siempre planteó que para que ello fuera geométrica y aritméticamente una forma estructural del progreso social del pueblo, de los trabajadores del campo y la ciudad, era necesaria la discusión de qué sociedad se estaba construyendo. Si se repetían los patrones del viejo y podrido sistema capitalista, en sus formas oligárquicas o intentos burgueses en todas sus formas no se encaminaba a realizar el progreso social elevando el papel de la fuerza del trabajo en la construcción del PBI y plasmando una distribución en que aquella fuerza avanzaba por sobre el capital. Allí estaba la principal contradicción del curso de estos 12 años de progreso, que apoyamos como herramienta del pueblo en lucha por una sociedad superior.

La corrupción, sea desde el Estado o el Capital privado, es inherente al funcionamiento capitalista de la sociedad y su economía. En una falsedad que la “Ética” de la sociedad capitalista pueda eliminar la corrupción porque es inherente a su funcionamiento. Cuando Marx y Engels analizaron el funcionamiento del sistema, mostraron con claridad meridiana que la fuerza del trabajo, es decir los trabajadores en su conjunto, generaban lo que determinaron como “plus valía”, que no era otra cosa que la materialización de la distribución inequitativa del valor de lo producido en la que el capital (patrón) se quedaba de lo producido socialmente con una parte medular siempre constante que le permitía al sistema funcionar. Y esa era, y es actualmente, la primera corrupción que socialmente se admite como “natural”, y aún en aquellos países donde la estadística afirma “paridad entre Capital y Trabajo” -es decir en que el peso o incidencia de reparto que queda en la fuerza del trabajo económicamente pueda llegar al 50% o paridad con el Capital en relación a la renta nacional, cosa que nunca ocurre ni en los países más desarrollados del sistema capitalista-, ésta seguirá siendo una corrupción institucionalizada como “derecho” constitucional en el origen y la naturaleza de la clase que posee el Capital o es propietaria de los medios de producción que es de lo que finalmente se trata la economía.

LA CRISIS MUNDIAL CAPITALISTA Y EL INTENTO DE INVOLUCIÓN DE LA HISTORIA

Este curso en el país no es ajeno en absoluto a los casos de corrupción en el mundo, por el contrario las Deudas Externas o las burbujas financieras que vienen de la desigualdad entre quienes producen o como se distribuye el valor de lo producido, tiene también como condimento necesario la corrupción individual o grupal que se asocia para realizar lo que en la generalidad del sistema es norma pero en estos casos quedándose con una parte de esa maxi corrupción como hacen las trasnacionales financieras, bancarias o empresariales. En Argentina la destrucción con las privatizaciones y posterior desmantelamiento por los CEOs imperialistas o testaferros nativos, de empresas absolutamente rentables como Aerolíneas Argentinas, YPF, las Telefónicas, o empresas de electricidad como de servicio público es clara como contundente muestra de una política de utilizar el Estado como una agencia menor de funcionamiento capitalista solo para imponer leyes que benefician el sistema y muy poco a los trabajadores. Lo que ha hecho este José López es dejar en el país lo que otros congéneres han llevado afuera a los llamados “paraísos fiscales” como aparece en los “Panamá Papers”, pero además en las 4.044 cuentas en Suiza donde hay varios cientos de miles de millones de dólares fugados del país, y la mayoría apoyados en una “legalidad” por el funcionamiento bancario en un Estado que funciona con una Constitución y Leyes capitalistas absolutamente funcionales a este tipo de operaciones. Pero igual ha sido en Grecia, Portugal, España o al interior del mismo de EEUU y sus ciudades y estados libres.

En este curso lo que hay que “cambiar” no es la foto sino el qué y cómo se saca la foto de la realidad del pueblo, de los millones que en pocas semanas han engrosado el ya abultado nivel de pobreza estructural y peor aun a los que ya no les alcanza ni para comer estando por debajo del nivel de pobreza. En este proceso el “sinceramiento del curso histórico” deja a las direcciones del sistema, partidos, organizaciones profesionales y empresarias con las nalgas al aire.

LOS SINDICATOS, PARTIDOS DEL CAMPO NACIONAL, POPULAR Y REVOLUCIONARIO CON EL PUEBLO EMPODERADO SON LA GARANTÍA CONTRA LA CORRUPCIÓN

Nosotros no amparamos ni menos estimulamos la otra forma de corrupción, como este José López, que es parte de una estructura de esta sociedad y en la que el sistema se sostiene como política en todo su mundo, que es el utilizar el Estado en todos sus niveles como medio de enriquecerse individualmente por castas burocráticas que “negocian” o “rosquean” con el poder corporativo empresarial del capital aun cuando en lo formal esta acción no sea dirigida a expensas o contra los derechos de los trabajadores que son el verdadero sostén del Estado, sino utilizando su función como parte del mismo o vendiendo su poder estatal al “empresariado” siempre ávido de realizar grandes “negocios” con el principal inversor social, y es allí en las “coimas” o retornos siempre empresarial privado, sobre facturando o aun sin hacerlo presionando al firmar para realizar la obra pública. De la misma manera que el funcionario municipal, policial, judicial es sobornado y/o acepta coimas de la población para no aplicar las leyes, más allá de que estas sean buenas o malas. Y esa “corrupción” al barateo se acepta como norma social como parte de una ética capitalista.

Esto nada justifica, aun habiendo habido gobiernos, o etapas de éstos, en que la población trabajadora mejoró su nivel de vida, que estos “millonarios” se hagan de una parte de “la plus valía” que el capitalista expropia al trabajador. De la misma manera que no estamos de acuerdo, ni aceptamos como norma y funcionamiento, que una parte de la clase trabajadora al elevar su nivel de vida considere que ello se debe solo a su esfuerzo individual, o lo que es común escuchar decir; “lo hice con mi trabajo”. Ello es doblemente erróneo porque para alcanzar esa posición favorable económica y socialmente debió contar con factores externos a su trabajo individual, como es la lucha de todo el pueblo por el desarrollo económico del país, como parte central del curso de la lucha de clases que es factor y vector de disputa al capitalismo para lograr reganar parte de esa “plus valía” que el capitalista le usurpa, roba a la fuerza colectiva del trabajo siendo esta la primera corrupción social.

DEMOCRATIZAR EL ESTADO CON UN REFERENDUM: EL CAMBIO ES REFUNDAR LA NACIÓN CON UNA NUEVA CONSTITUCIÓN NACIONAL, POPULAR Y REVOLUCIONARIAMENTE DEMOCRÁTICA

Solo una Democracia Social plena con el pueblo organizado como objetivo y concreto control de los trabajadores evita que ante una administración necesaria o degeneración de su función burocrática se transformen en un poder por sobre el Estado Revolucionario. O como ocurrió en la degeneración burocrática stalinista en la joven URSS después de la desaparición física de V.I. Lenin. Por ello esa organización, que proponemos, de formación de consejos o soviets es la única garantía real contra la corrupción. El Poder Judicial no es un control social democrático y plural porque responde y está armado a imagen y funcionamiento del sistema capitalista que es corrupto. Entonces no es un problema de jueces probos sino que como aparato del Estado Burgués capitalista debe responder a esos intereses. La organización popular de control de la vida del país va de la mano con la construcción necesaria de organismos populares de efectivo control social, entre ellos relanzando el papel de fiscalizador y constructor social de políticas a través de las Comunas y otros organismos de amplia base social participativa y fusionándolos con los Movimientos Sociales, Sindicatos, Clubes de Barrio, Centros Culturales, Científicos, etc, que en la transitoriedad no suplantan el papel de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial que son instrumentos que sobreviven en su actual forma de funcionamiento al capitalismo como al mismo tiempo forman parte del Estado de la transitoriedad al Estado de Transición que sí se dirige políticamente a una Nueva Sociedad, porque aun cuando en estos estén representados los trabajadores como es cuando en el parlamento (legislativo) estén diputados y senadores en representación real de la fuerza del trabajo. Y es desde allí que la amplía, transforma y puede ser el factor central transitorio en el tiempo y espacio, para la construcción de la nueva sociedad asumiendo en la práctica el control del aparato del Estado. De un Estado capitalista que sin la intervención de los trabajadores por la naturaleza de su actual función genera la existencia de una burocracia y desde allí un funcionamiento corrupto de parte de sus funcionarios en el país y todo el mundo.

DISCUTIR POLÍTICA Y PROGRAMA, PROPONEMOS HISTÓRICAS RESOLUCIONES DE LOS SINDICATOS EN “LA FALDA Y HUERTA GRANDE”

El actual gobierno de M. Macri quiere involucionar el curso social y económico; ha logrado llegar al gobierno electoral pero no políticamente. Su gabinete está compuesto por “gerentes” de las empresas trasnacionales y/o centros del corporativismo empresarial nativo, y no tiene así que responder política y partidariamente ante una base social orgánica y organizada en los partidos políticos sino ante sí mismo y en base a ello aplica la política del cinismo social ante la realidad y por esa vía busca armonizarse con ésta partiendo de la mentira camuflada como en una supuesta mala “herencia recibida”.

Por esta razón en Editori@l anterior (1606, Mayo de 2016) expresamos que había en el país un “territorio de nadie”, que no significa ausencia de poder de la gran empresa nacional e imperialista, que esa relación se abría y concentraba en el cinismo de hablar en nombre de cosas que no están realizando al mismo tiempo que fabulando un “lo hacemos en equipo entre todos…”(¿?). Quiénes somos los “entre todos”? Y menos aun, quién invito al pueblo a ser parte del equipo de Macri? Por lo tanto como toda mentira además de su corta duración en el tiempo, por eso lo acelerado y febrilidad de sus medidas, sea por mayoría falsa en el legislativo o por decretos del cual el pueblo se entera cuando ya se están ejecutando, esta seudo política abre, muy a su pesar, un territorio social y político donde el pueblo está encontrando el camino de salir de esta condición.

El común denominador de esta condición socio política del país está atravesado por las enormes debilidades y deficiencias de las direcciones. La pérdida electoral de octubre de 2015 es consecuencia de esa realidad que al interior del curso kirchnerista se dio y sigue expresando. La aparición de este José López es una manipulación desde el poder económico y mediático pero también de la anterior vida política, o ausencia real de ella, de los componentes del curso desde 2003 hasta el 2015. La lucha publica que dio la compañera Cristina Fernández de Kirchner, en particular en el último año de su gestión y a la que nosotros desde estas páginas calificamos como “los diálogos desde los balcones” en referencia a las intervenciones que desde los balcones de la Casa Rosada hacía la compañera presidenta como su discurso el 9 de diciembre de 2015 en la Plaza de Mayo, tenían ese sentido de construcción basándose en la fuerza de la clase trabajadora sin detenerse en la pasividad, conservadorismo o directamente intereses individuales o carrerismo de las direcciones. Ello tuvo puntos de discusión no resueltos en la función de los sindicatos y la CGT en el acto que llenó la cancha y las afueras de River en el 2009 y se prolongó en la vida interna del FpV y su relación con la herramienta imprescindible para poder progresar en el curso nacional, popular y democráticamente revolucionario: la función de los sindicatos y las centrales obreras.

No era una separación entre la política y el sindicalismo, sino que había que impulsar el progreso de los sindicatos a la comprensión de su función política porque en estos tiempos de la crisis mundial del sistema capitalista no hay posibilidad real de sostener las conquistas de los trabajadores sin la directa y profunda decisión de los trabajadores en el gobierno y en ello hay un necesario papel de los sindicatos y las centrales obreras. Pero a su vez éstas asumiendo el papel real de la defensa de los trabajadores y el progreso general del país como un todo único.

Nosotros hemos venido planteando la necesidad de un “Referéndum Constitucional” para cambiar la actual Constitución de 1853 y sus reformas, para discutir una Nueva Constitución que expresando toda la historia de la lucha de clases en el país, sus distintos tiempos y espacios se canalizara en lo mejor de la Constitución de 1949 como en los históricos programas del movimiento obrero, de la CGT, los 26 puntos de Ubaldini, y los progresos alcanzados en los años de gobiernos kirchneristas.

Esta tarea, en nuestra opinión Editori@l, está pendiente. La compañera Cristina ha planteado el FRENTE CIUDADANO como una forma, entendemos, de salir de la trampa impuesta al interior del curso del progreso por las divisiones partidarias o gremiales que más expresan los intereses individuales de grupos o individuos que las del curso de la historia del país. Es en ello, en esta debilidad de los gobiernos entre el 25 de mayo del 2003/15 en plantearse la posibilidad de un capitalismo bueno, distributivo y moral como en las naturales consecuencias de esa política débil frente al sistema mundial imperialista, que se concentra el “poder”, y por ahora, de un gobierno de Macri cuya base social real de apoyo político es inferior incluso electoralmente al 34% de la primera vuelta. Lo demás es prestado y con las medidas económicas tomadas en estos 7 meses de gobierno han bajado ostensiblemente.

Hay reagrupamientos partidarios que apuntan a centralizar la construcción de nuevos instrumentos políticos, como en el campo sindical aparece la búsqueda y/o realización de unidad pero todos ellos están condenados al fracaso social sino se hacen con amplia y democrática participación de las bases de la sociedad. El problema no es sumar nombres y organizaciones sino de que esto se haga en base a la discusión del programa político “de dónde venimos, qué queremos y a dónde vamos”. Y allí, en la lucha de clases, que aun y equivocadamente algunas honestas corrientes políticas niegan, es que hay que apoyarse para avanzar en la construcción de la nueva sociedad. Y no es problema de tiempo sino de los espacios que se creen, afirmen y desarrollen. El movimiento obrero peronista ha dejado dos programas que bien son una base para darle eje a la discusión y resolución para derrotar al neoliberalismo conservador del macrismo. Realizar alianzas estratégicas para afirmar una salida progresista y revolucionaria a la crisis actual que si no, puede explotar incendiariamente pero que sin dirección política estaría debilitada desde allí mismo.

Por ello que apoyamos siempre desde nuestras páginas a la organización de la respuesta de la clase obrera encabezando la construcción de la nueva sociedad y ello se hace partiendo de una necesaria autocrítica sin excepciones por los errores, sin duda, pero mayor aún por las limitaciones que en el programa para la perspectiva del país se filtraron con concepciones ajenas a los intereses de la población trabajadora. Remendar el pasado, repetir esquemas o buscar en el individualismo feroz impulsado por el sistema capitalista en el poder, es un camino a la derrota social. Hay que reconstruir una dirección apoyándonos en la experiencia realizada y avanzando en que el tejido social en su estructura no se ha roto, ni por los errores políticos ni por personajes como este José López que en poco tiempo solo será el fracaso de otro intento de comprometer a la compañera Cristina y el deseo oligárquico imperialista para destruir todo el progreso alcanzado.

EL FRENTE CIUDADANO

En ese camino conquistar la unidad del campo nacional, popular y democráticamente revolucionario es la tarea esencial. Las elecciones de 2017 y más tarde las del 2019, son parte de ese objetivo a alcanzar pero quedarse esperando que en ello se resuelvan los problemas actuales de la clase obrera, despedidos, desocupados, marginados como de la pobreza estructural sería suicida. Es con la lucha de clases en sus fases y etapas en que se avanzará y allí el papel de la unidad partido-sindicatos-organizaciones sociales es central. Por ello el Frente Ciudadano es un punto de encuentro pero en el camino de elaborar un programa político de país que profundizando lo anterior no se quede en los errores del pasado. El 75% de la población está en esa discusión social, y ante ello debemos asumir la responsabilidad de “Volver”,… pero mejores y más maduros políticamente. Que se exprese en la construcción clara y terminante que el capitalismo bueno no es viable y sí abriendo las puertas y ventanas de la gran casa del pueblo argentino y latinoamericano a la construcción de una nueva sociedad que en nuestra opinión debe partir de la discusión del socialismo como perspectiva.

ER por la dirección nacional del POR (Posadista) 16 de junio de 2016

Organizar el Frente Único Social
No hay ningún retroceso en América Latina