Las PASO y el camino del progreso social

movilizacion popular a Plaza de Mayo-1-

El sistema capitalista en su etapa y versión final, el actual “neoliberalismo”, tiene su ejecutor mundial al imperialismo como forma concentrada del capitalismo, pero con la peculiaridad, producto del progreso social de la humanidad, que lo obliga a intentar “combinar” la forma de la construcción del PBI del mundo en términos sociales y económicos para que éste aparezca como parte del desarrollo de las fuerzas productivas. Ello lo lleva a una necesidad de planificar globalmente la producción mundial de bienes y servicios no nacionalmente aunque mantiene el control financiero de este curso, pero aplica formas que les son imprescindibles y vienen de la nueva sociedad: el socialismo. Con ello intenta saltar por sobre el antagonismo propio de una sociedad dividida en clases. Esta expresión de político-social en pleno desarrollo y crecimiento de las fuerzas productivas es el talón de Aquiles del sistema imperialista porque se va mostrando con claridad que es la estructura de la nueva sociedad del futuro ya en construcción que superará toda barrera nacional productiva para planificarla mundialmente.
Esto es lo que realizan en toda la cadena financiera y productiva las empresas transnacionales de producción masiva concentrando ésta en base a lo masivo, sin duda, pero apoyado en la explotación concentrada de la fuerza de trabajo al menor costo. Condición que, como hemos calificado hace 25 años, produce “una Plus Valía concentrada”. Esta es una política sometida al poder del capital financiero como respuesta a una necesidad objetiva del desarrollo de las fuerzas productivas.
Esa es la política actual del sistema a la que se recurre desde los organismos internacionales de planificación mundial de la producción y la economía. Mientras los ideólogos del capitalismo hablen de “la libertad de mercado”, lo que realmente hacen son los ALCA, TLC, ACUERDOS DEL PACIFICO, TISA, o más ampliamente los “Maastricht , Unión Europa, Euro,” etc. Todos estos organismos son dependientes centralizadamente del interés capitalista imperialista; como estructura política de aplicación, están las “democracias” de esta sociedad capitalista, que ni es en su esencia republicana ni democrática.
Así planteado por los medios del poder sean el FMI, BM, OEA, OMC, Naciones Unidas y académicos del sistema, el “crecimiento de la economía” por antonomasia lo hace también del desarrollo social. En sus términos económicos, cuando un país “crece” en la economía general esto produce que “el derrame” a lo social se produce automáticamente. No hay posibilidad que esto no se produzca de acuerdo a los teóricos del neoliberalismo. Sin embargo más allá están los resultados objetivos, concretos que esta política ha producido en el mundo. Ejemplo cotidiano es la crisis social en un África expoliada durante siglos por el colonialismo imperialista de diferentes “naciones democráticas” y que hoy hacen el éxodo de cientos de miles de pobladores que buscan refugio en la Europa colonialista. Otro ejemplo actual es la crisis de las economías de los ex países EE.OO, o del socialismo “real” cuyos pueblos están sufriendo una involución enorme en el nivel de vida. Y en particular de la exURSS que con la burocracia gorbachoviana y yeltsiniana privatizaron intentando liquidar el papel del Estado Obrero, y una Rusia de base social soviética, que ahora vuelve al camino de la liberación y el progreso con los actuales cambios.
Este curso que puede no aparecer en la política nacional en su estructura depende de ello en su relación indivisible del curso internacional. Por ello el manejo de este tejido del sistema hace a toda una política cuya argumentación de “desarrollo combinado” termina siendo finalmente un paraguas de justificación a una inequidad social que no puede ocultar, esconder qué es el sistema capitalista mundial y su más alto representante, el imperialismo de los EEUU y sus aliados. Pero en una condición peculiar de la historia: un imperialismo que ha perdido la hegemonía social y política en el mundo.
Pero esto no es casual sino causal a la unión histórica que se está produciendo en el mundo entre LA LUCHA DE CLASES Y LA REBELIÓN DE LAS FUERZAS PRODUCTIVAS que son la base de la actual crisis del capitalismo; es la forma pero que se expresa en las “burbujas financieras”, etcétera. El imperialismo tiene en ésta la única política globalizada mundialmente en lo económico para su aplicación de dominación nacional de los países. Porque las contradicciones que se producían entre la lucha de las burguesías nacionales hoy les son antagónicas al sistema capitalista en su etapa final. Cualquier otra política desnaturaliza la existencia del capitalismo, en este tiempo y espacio de la historia. Y es allí donde la principal contradicción primaria evoluciona al antagonismo entre el desarrollo de las fuerzas productivas y la posibilidad existencial de un “capitalismo bueno“, porque la interdependencia, o globalización de la economía, hace que no haya perspectivas nacionales reales, sino se construye una política de Integración Regional en que el circuito de producción-productividad-distribución supere el corsé del sistema capitalista que no puede tener un política de inclusión, integración y distribución social.
Por ello el desarrollo del proceso político del país, y la región, está fusionado concretamente a estas leyes del sistema. No hay posibilidad del desarrollo sin la inclusión de todas las fuerzas que componen la sociedad, tanto como que este curso esté determinado por el peso social de cada uno de los extractos sociales como de esas fuerzas productivas. No por la “iniciativa” individual/privada/empresarial en este curso, sino por las que se generan en la estructura de la sociedad actual. Es una utopía social el querer cambiar esta realidad idealistamente sin realizar una política social inclusiva y distributiva aunque ataque la base del capitalismo. Una sana “utopía” que aún se expresa políticamente en algún sector político de la sociedad en la lucha por el socialismo. Hablamos de los que defienden un sistema que no solo se ha mostrado injusto en su estructura social, sino que esa inequidad se estrella contra el crecimiento de las mismas fuerzas productivas que le dieron en su origen el triunfo sobre el feudalismo. Por ello es que el capitalismo cumplió su ciclo histórico.

EL PROGRESO SOCIAL Y LOS PROBLEMAS POLÍTICOS DE LAS CANDIDATURAS

Ciertamente a través de estos Editori@les, se han realizado análisis de la crisis permanente como de la transitoria crisis del curso a una etapa de transición como la que vive el país a partir del 25 de mayo del 2003. Como también que no hay un representante que legítimamente exprese lo mejor de esta concentración político social, sino muy lejanamente y muy debajo de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof, su ministro de economía. Por esta razón nuestro planteo, hace más de 3 años, acerca de la necesidad de una Constituyente que refundara la Nación y en la que la reelección presidencial fuese una de sus partes.
Ahora bien, hay que encarar esta situación dialécticamente como una crisis política pero desde el campo revolucionario social, como de desarrollo y no de un final de ciclo de las fuerzas productivas con integración e inclusión social, o lo que plantea la oposición oligárquico-corporativa como el “fin del kirchnerismo”. Que esconde finalmente el tener que aceptar, como lo venimos considerando desde hace 12 años, que el país ha entrado en una combinación de fuerzas, ciertamente desiguales entre el poder económico y un curso de un Estado Revolucionario en construcción.
Los “blandos y tibios” tienden a situarse inmediatamente en el campo de una “concertación” imposible con los que defienden intereses ajenos a los de las mayorías de la sociedad. Por ello verlo así es situarse equivocadamente a una evidente irrealidad socio-política del país que ha madurado social y políticamente y no quiere retroceder un ápice. O peor aún, a una involución del curso del progreso alcanzado, que se dibuja solo en los rostros arrugados y entristecidos de una vieja y corrupta burguesía con absoluta mentalidad oligárquica.
Por el contrario, en el país, la región y el mundo se progresa cada día a partir de la pérdida del poder concentrado del imperialismo, de su hegemonía, que las masas trabajadoras y los pueblos en su conciencia social y política han aprendido inmensamente, como lo muestra incluso los resultados electorales en Brasil, Bolivia, Uruguay, Chile, que a veces críticamente apoyan manteniendo su independencia de clase de las direcciones, como al mismo tiempo en este proceso no se ha podido plasmar, por ahora, y en construir organismos con dirección y autoridad que lo expresen. Ese es avance que se plantea también por la vía electoral de la continuidad del proyecto que desde el gobierno garantice en lo que hace a la emprendida reconstrucción social y la nueva etapa del país.
En medio de esta situación aparece la discusión sobre si “Randazzo o Scioli”, definiendo aguas -en las PASO- en la lucha presidencial. Una discusión y disputa en que direcciones y honestos revolucionarios han quedado presos de una subjetividad que los desvía de la función que hasta ahora han venido jugando, con altibajos, pero sosteniéndose en el plano de la clase explotada que representan. Y allí aparecen todas las debilidades de formación social por afuera de los términos de la lucha de clases Pesa el movimientismo de base que cree superar la función de los sindicatos cuando éstos han sido el motor que en Argentina dieron programas como los de La Falda y Huerta Grande, la CGT de los Argentinos, los 26 puntos de la CGT de Ubaldini, la Marcha Federal, el MTA, el CTA; y en Bolivia “Las Tesis de Pulacayo” que en 1948 dieron un programa socialista; o en Perú, “Las resoluciones de la III Convención de Mineros del Centro” donde planteándose la necesidad de construir en América Latina la Federación de Estados Revolucionarios, se encara desde el papel central de la coordinación de una nueva sociedad que desde el Estado y la fuerza de trabajo obrera, campesina, empleados, trabajadores de la cultura, profesionales, militares sean la base imprescindible para lograr el desarrollo económico con inclusión, como irreversible desde el campo de la clases su función.
Respuestas que surgidas desde la clase trabajadora niegan las políticas en que se apoyaron (y apoyan aún hoy) el “asistencialismo clientelar” base de un populismo retrógrado que enajena al que lo recibe y por eso fue el FMI el que otorgó créditos espaciales a los gobiernos entre el 1999 y 2003 para “asistir” a los 8 millones de desocupados o su ocupados en los años 1999 al 2001, para utilizarlos como barrera de contención social y producir desintegración política de la lucha de clase intentando constituir una base de corrupción sindical, política y social para desde allí operar destruyendo la organización de base de esta y su concepción de la lucha. (Ver “Los planes trabajar, la organización social y el desarrollo productivo en Argentina”. L.C.- 5 de Agosto de 2004.Publicado en Voz Proletaria Nº 1528 del 28 de Setiembre de 2004.)
El sistema, sus medios monopólicos de prensa, sus corporaciones empresariales intervienen de mil formas pero siempre con las tenazas de las limitaciones de las direcciones del pueblo que se someten o dejan presionar por el enorme medio del poder económico disminuyendo así el enorme peso social que se ha logrado construir en la conciencia social en estos años de lucha permanente contra la oligarquía, por la integración regional y la inclusión social. Esta política contrarrevolucionaria está armada desde los centros internacionales del imperialismo para presionar política y económicamente al gobierno y las direcciones políticas, sindicales y sociales intentado disminuir el poder de convocatoria tenido en un momento y ahora se los presiona desde los medios de prensa para desintegrarlo despilfarrando con apreciaciones equivocadas en los análisis y apoyos indisimulados a uno u otro candidato cuando no pasa por allí la raíz del árbol en construcción.
La oposición de derecha y centro derecha tiene de fondo una misma política. Por eso es absolutamente correcta la apreciación de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner cuando expresa que no hay muchos candidatos sino dos proyectos opuestos. Macri, Massa, o las espurias alianzas (PRO-UCR-Socialistas-etc.) son rejuntes políticos que solo tienen auditorio en menos del 20% de la población, y si tomamos a las fuerzas del trabajo no alcanza ni a esas cifras. Son los residuos de un pasado criminal socialmente, que desapareció a 30 mil ciudadanos como también al Estado Nacional, que privatizó desde el petróleo al agua, y enajenó la vida de varias futuras generaciones entregándose a los buitres de ayer y de hoy con una deuda externa impagable en los términos en que asumieron.
A esa época no quieren volver ni los medianos o pequeños empresarios, del campo y las ciudades. Como tampoco los trabajadores que han sido los que más sufrieron de esas políticas. Entonces de lo que se trata es de fijar la mira del fusil de la historia en lo mejor de la construcción, y ello no estando en un nombre o persona si lo está en la defensa del proyecto, que si tiene nombre.
Es evidente que los candidatos en disputa a las presidenciales no representan en forma genuina toda la enorme fuerza social que se ha desarrollado en estos 12 años en un salto dialectico de 60 años de lucha social, sindical y política contra todas las formas de penetración del sistema sobre el pueblo y sus consecuencias económicas. Ello quedó expuesto en el centro de lo que determinó la crisis del fin del siglo pasado. Ello fue una crisis terminal de desintegración del sistema y que por condiciones de la historia no apareciera, hasta el 25 de mayo del 2003, una salida que englobara a toda la población, un proyecto que aún está en camino de realización y profundización y que es lo que hay que garantizar ahora electoralmente.
Los candidatos el FPV a las PASO tienen que legalizar políticamente su construcción social de cara a la población trabajadora. Así como no es un problema de “gestión” tampoco es menos importante, y por el contrario es central el no caer “en el consenso” y el seudo ”diálogo” con el opresor social. No todos los 40 millones de argentin@s somos iguales en esta sociedad y por tanto tenemos la posibilidad de gozar los mismos derechos, basta mirar lo que es en esta democracia el Poder Judicial y su maquinaria de impedir leyes del gobierno que favorezcan al pueblo. Es una filosofía de peronismo burgués del cual el mismo Juan Domingo Perón abjuró desde España en su casa de “Puerta de Hierro” planteando el “socialismo” como perspectiva. Eso que el camarada J.Posadas, definió hace 68 años como el “peronismo proletario, comunista en su integridad social”.
Hoy los candidatos no son genuina y madura expresión del curso no por la personalidad de cada uno, sino porque se viene de una anterior política del PJ, de la dependencia de los Intendentes y la estructura burocrática del PJ. Pero es éste PJ el mismo de los Menem y compañía, del despilfarro del Estado y la sumisión a la política “carnal con los EEUU?”. Evidentemente no! Hoy el PJ es un partido, con mucho de cáscara y pocas nueces, que está y ha sido supeditado al curso iniciado el 25 de mayo del 2003 con Néstor y Cristina Kirchner. Mientras hay quien viene de la mano de un curso de denigración y clientelismo de la política, del farandulismo y no la organización, fusionado a una política de “consenso” con la oposición que lo que quiere es destruir todo lo logrado por estos 12 años -no importan las declaraciones en general, sino los hechos en particular- hay quien se para desde el” Cristinismo” y defiende el programa de gobierno y reclama su profundización.
Ahora bien, en nuestra opinión, esto no cambia la naturaleza de clase, de ambos candidatos, pero sí permite desenvolver las fuerzas sociales que hoy aparecen como amorfas, pero que existen y de lo cual, nosotros mismos somos parte de depositaria cuando logramos coordinar la vida. Florencio Randazzo busca apoyarse en la “gestión” que, siendo necesaria, no reemplaza lo central de la política cuando lo que asienta y dinamiza el curso es LA INTERVENCIÓN SOCIAL ORGANIZADA EN TODO LO QUE HACE A LA CONSTRUCCIÓN DEL NUEVO PAÍS EN MARCHA, porque la gestión, siendo importante sin duda lo que decide es LA POLÍTICA, no LA GESTIÓN. Los burgueses imperialistas son buenos gestionadores, comerciantes y explotadores colonialistas, y ello no los califica como buenos seres humanos. LA POLÍTICA decide la “gestión”, como dice la presidenta acerca de la economía, etc. Daniel Scioli, que viene de una familia empresarial del rubro del comercio, es una expresión política de la construcción menemista que lo utilizó sacándolo del deporte e insertándolo en la política; más allá de las buenas intenciones, a quien representás políticamente da una pauta de a dónde vas. El otro candidato, militante desde los 17 años con fuerte expresión del peronismo agrario burgués que no pretende cambiar socialistamente la sociedad. Es por ello una condición de la más madura del tiempo y espacio que se abrió el 25 de mayo del 2003, pero a su vez un tiempo en que se desenvuelve la lucha de clases en el país, como también del progreso social de éstas, de sus conquistas. Superar aquello de que “este es un gobierno en disputa” de los primeros años va a repotenciarse a partir del 10 de diciembre de 2015.
Sin embargo es necesario, en nuestra opinión, ver que, salga quien salga ganador de las PASO y si gana las elecciones de octubre, ambos están SENTADOS EN UN BRASERO ARDIENDO PORQUE EL PUEBLO NO VA A PERMITIR NI UN PASO ATRÁS DE UN CURSO AL QUE SE HA CALIFICADO DE IRREVERSIBLE. Porque tanto nacional como regionalmente es un curso de la historia de la humanidad. Y ello se expresa en Brasil Uruguay, Venezuela, Chile, Bolivia, Ecuador, etc. Donde las elecciones que han sido siempre en gran parte una formalidad en la democracia burguesa porque allí dominaban los partidos del sistema aunque con diferentes colores sus “candidatos eran como perpetuar el sistema de desigualdad y opresión social”, y ahora aparecen en la superficie como parte de los cambios revolucionarios de la revolución permanente mundial.
Esa es la “conciencia social comunista ya existente en la humanidad” conque J.Posadas analizaba el curso de la historia. Argentina no es un meteorito perdido en el cosmos, sino una realidad construida con la lucha de millones de trabajadores, intelectuales, militares, deportistas, por el pueblo y sus 30 mil desaparecidos que están no solo en la “memoria” como algunos llaman y nosotros decimos CONCIENCIA SOCIAL. Es la vida de los que dieron lucha sindical, política, social durante decenas de años para lograr la verdadera emancipación nacional pasando dialécticamente a la social, política y económica de este siglo XXI.
Se equivoca quien cree que puede negar, o aún sobrevolar sobre la historia viva que es la conciencia social de las masas: ella está firme como parte del tejido con que el pueblo se teje la chomba puesta. No hay olvido para la semana trágica a principios de siglo XX, como la irrenunciable lucha del proletariado peronista durante 17 años para lograr hacer volver a Perón al mismo tiempo que defendiendo las conquistas sociales, sindicales, políticas económicas conquistados; ni los paros y huelgas generales donde no se movía ni una mosca porque realmente eran acciones sociales y políticas de masas en un funcionamiento de Partido Obrero Basado en los Sindicatos (POBS) como analizara J.Posadas en su tiempo. Fue conocida como” la nevada electoral” (elecciones a constituyentes en 1957) con millones de votos en blanco (primera fuerza electoral) denunciando al mundo la proscripción del peronismo, y también los 38 mil votos al Partido Obrero (revolucionario) en la provincia de Buenos Aires y los miles en Córdoba, Mendoza, Tucumán, el histórico triunfo con Héctor Cámpora en 1973, y centenares de acciones con que el pueblo luchó durante años e impidieron luego entronizarse a los programas neoliberales antes y después de la Junta cívico-militar de 1976/83, y el menemismo. Es la historia viva de las luchas de la FOTIA en Tucumán, del Cordobazo y los anteriores programas de La Falda y Huerta Grande como un programa del movimiento obrero para desarrollar el país; del “matanzazo” hace 14 años como ejemplo de lucha social de la clase trabajadora; de los acontecimientos de diciembre del 2001 que unieron en la lucha y las calles a la clase obrera con la pequeño burguesía como preludio de lo que sería la irrupción política del kirchnerismo; de una política internacional de hecho antiimperialista, de Integración Regional y ahora de nuevas relaciones con el mundo del BRICS, de Rusia de base soviética y China Popular, de apoyo a la lucha de los pueblos por su independencia social, económica y política, como frenar a los “buitres de la economía, del desconocimiento del total de la Deuda Externa generada por las dictaduras económicas y militares del neoliberalismo expresión del capitalismo de esta época de las políticas de integración y distributivas que desde el Estado de transición se están llevando adelante.
Por ello es que en este Editori@l queremos avanzar con algunas ideas motoras para poder analizar y comprender el eje de este revolucionario curso que puede no aparecer en la superficie pero está en la estructura del curso del país. Eso que algunos llaman “memoria” y reiteramos nosotros calificamos de la CONCIENCIA SOCIAL del pueblo. Por eso el candidato es el proyecto y no el individuo. Hay que tener confianza y seguridad en el criterio social como en una masa crítica que no duerme ni descansa y esa es la que va a decir en la etapa inmediata.” Esa masa de millones de jóvenes y no tanto “, como suele decir la presidenta Cristina, y que nosotros vemos como el reaseguro del curso. El asistencialismo, clientelismo, punterismo van marchando a tambor batiente, sí… pero al cementerio y esa paz que reclaman como dijimos en anteriores Eitori@les: los “blandos y tibios” para los cuales no hay espacio en la historia del progreso social. Ya no hay posibilidad de un Menen y su política: “si decía lo que iba a hacer no me vota nadie…”. Esa es la matriz y sus discípulos a los que hay que romper, impedir que se cuelen en la lucha electoral de las PASO y luego de las generales. Por eso reiteramos: este curso y sus conquistas no solo es en la “memoria” como algunos llaman, ES IRREVERSIBLE EN LA CONCIENCIA SOCIAL.

León Cristalli, director de la revista Internacional “Conclusiones”

23 de mayo de 2015.

VOZ proletaria 1598
1ro de Mayo en el mundo