Los tiempos de progreso del país no los fija la sociedad de los conservadores muertos

Editorial en la WEB: Revista Internacional “CONCLUSIONES”

El mismo sistema que fagocitó a uno de sus peones miembros, ha realizado una “marcha en su homenaje”. No es necesario analizar lo que de oposición al progreso de estos casi once años, es la estructura de esta doble acción. Primero, con el suicidio/asesinato o como sea si en algún momento se puede graficar la muerte del Fiscal A. Nisman, las fuerzas conservadoras imperialistas corporativas quieren fijar una agenda en este año electoral a partir de los primeros días del 2015.

Segundo, que esta acción no es improvisada ni oculta en sus intenciones. Más allá de las circunstancias concretas de la muerte del Fiscal Nisman, ella es parte del escenario montado para sacar del eje político de lo que hacer, o debería hacer, a cualquier campaña electoral: discutir proyectos y política de implementarlos.

La acción con la desaparición, quizás calculada eliminación, de un peón que se creía alfil, abre una condición que tratará de ser sostenida hasta octubre de este año 2015. Pero por qué la reacción conservadora de una sociedad muerta sin perspectiva, que en mayoría vetusta desfiló ayer reclamando lo que nunca permitió suceda en el país y generó, apoyó y sostuvo cuanta dictadura cívica o cívica-militar logró imponer a las mayorías del pueblo trabajador, ahora es la campeona de “la Justicia y Libertad”. Por qué como en 1955 sale a manifestarse abiertamente en lo que per sé considera como su derecho de pernada representar y es su país “occidental y cristiano”. Por qué ante los progresos claros de una economía -y con ella el país que en el 2000/ 2003 estaba en el tobogán desintegrándose “cuesta abajo en la rodada”- estos sectores se manifiestan ahora, después de beneficiarse financieramente con inmensas ganancias generadas en la política por los gobiernos “kirchneristas” y que facinerosamente, mafiosamente “exportaron” ilegalmente en decenas de miles de millones de dólares al exterior, como lo muestran las cuentas en Europa descubiertas por el gobierno. Por qué siendo que lo que prima en el sistema capitalista es la ganancia, la concentración financiera que esta política “kirchnerista” les ha permitido concentrar en estos años de crecimiento económico del país, y ser ese sector muy beneficiado con este desarrollo, salen contra la mano que les permitió salir del “pozo del corralito”, y la confiscación de sus depósitos bancarios en la medida comunista del que calificamos eufemísticamente en esos años como “El Cavallo rojo”, pero que beneficiaba a las trasnacionales, el FMI, etcétera, y no al pueblo.

El “capitalismo bueno”, sus límites y la “soledad de la sociedad muerta por mano propia”:

 Los tiempos de progreso del país no los fija la sociedad de los conservadores muertos. Por ello la juventud que es el porvenir sin duda alguna, no fue parte de esta campaña destituyente.

Los tiempos de progreso del país no los fija la sociedad de los conservadores muertos. Por ello la juventud que es el porvenir sin duda alguna, no fue parte de esta campaña destituyente.

La realidad no puede esconderse por estos minoritarios sectores. Esa “sociedad de los conservadores muertos” no puede aguantar otro progreso del país que busque armonizar la economía con las necesidades de la sociedad, pero en mayoría y no como funciona en el capitalismo imperialista, en y para la minoría seudo propietaria, por ahora, de los medios de producción, tierras, fábricas, empresas, etc. en manos de quienes no tienen interés ni siquiera de generar una burguesía nacional con fuerza y posición en el mercado interno. Y por eso fugan los “capitales” siempre bien habidos en la explotación de sus congéneres y en el país, en una política que partiendo de la necesidad de rearmar la estructura de ésta y el estado nacional, necesitó durante los primeros años hacer un pacto objetivo de no agresión y buscar el desarrollo económico para salir del pozo de la desintegración de los años finales del siglo XX y comienzo de este XXI.

Hace muchos años calificamos y definimos los límites del “capitalismo bueno”. Ayer en forma concentrada socialmente debutó el verdadero capitalismo corporativo, trasnacional imperialista. Ese capitalismo mostró sus garras con una política de enfrentamiento al gobierno que, antilógicas, les impedirían realizarse como cuando aun haciendo pingües negocios empresariales, querían denigrar los acuerdos con la República Popular China, Rusia, o la posibilidad cierta de ser parte orgánico de BRICS.

Es LA SOLEDAD DE LA SOCIEDAD MUERTA POR MANO PROPIA. Por ello la juventud que es el porvenir sin duda alguna, no fue parte de esta campaña destituyente. No marchó no porque no quiera esclarecer la muerte de un brillante y mediático Alfil devenido en necesario peón descartable, sino PORQUE LA JUVENTUD Y LA INMENSA MAYORIA DEL PUEBLO TRABAJADOR NO SE SINTIÓ REPRESENTADO EN LOS QUE ORGANIZARON Y ENCABEZARON LA MARCHA DE UN SILENCIO COMPLICE CON LA MUERTE.

En el Editori@l de Voz Proletaria 1595, Eliseo Ramírez, analizó que el fondo de esta mini campaña social y enorme mediáticamente, era y sigue teniendo, ahora después de “la marcha del 18-F” un objetivo claro: buscar desestabilizar el curso ascendente de la política nacional e internacional del gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, y que ésta pueda resolver el problema que se plantea con el “candidato presidencial” del kirchnerismo. Entonces, como “la sociedad de los conservadores muertos” por ello mismo no logra resolver por sí misma candidato único; quiere desde adentro del curso lograr imponer al más “tibio” y al que espera después de las elecciones con las herramientas, cuchillos, tenazas y -si fuera necesario- armas de fuego como lo han hecho en los EEUU matando al presidente J.F Kennedy, etc. para generar las condiciones para eliminar toda continuidad de política de desarrollo nacional y popular.

No es un tema menor de personas o personajes lo que se discute en el fondo de toda esta cuestión que hace a la perspectiva del país. El sistema capitalista pone y saca representantes cuando éstos no responden sino a una minoría “dueña” del poder económico que es la que le garantiza finalmente su continuidad.

Lo que está desenvolviéndose revolucionariamente en Grecia, con Tsipras y el Siryza es el avance histórico de lo que se viene en el país, partiendo que su gobierno a su vez está aplicando medidas económicas y políticas sociales como las que realizó Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner a partir de la década del 2003 a la fecha.

Qué es necesario discutir ahora:

Queremos, en este Editori@l de la revista internacional “Conclusiones”, abrir el campo de la discusión política no centrándolo en el debate acerca del “candidato” de la presidenta. Sino de cómo responder a las condiciones que este sector minoritario de la sociedad quiere imponer por la vías del sabotaje en todos los campos que pueda. Ya lo intentó con el dólar, no liquidando las cosechas de granos, y sacando miles de millones de dólares del país cuando la lógica del mismo capitalismo productivo es invertir allí donde se generan las ganancias, pero como el tema es socio-político deben concentrarse en los bancos del imperialismo para desde allí imponer gobiernos contrarios a las necesidades del país. Esa es la “sociedad de los conservadores muertos”, porque como en Grecia, Ucrania, pronto España, Portugal, Irlanda, Italia y la vuelta abiertamente soviética de la política de la Rusia actual, de China Popular, de los BRICS, y aquí cerquita nomás, en Brasil, Uruguay, Venezuela, Chile, Ecuador, Bolivia, etcétera, el curso muestra que el sistema capitalista vive su etapa final.

En este camino ya en pleno desarrollo en la que venimos calificando como una “Luminosa América latina que alumbra el mundo”, el papel de los partidos y movimientos sociales nacionales, populares antiimperialistas, democráticamente revolucionarios, de los sindicatos y centrales de trabajadores, los sectores organizados de la cultura, la ciencia, el deporte y el papel central de las Fuerzas Armadas defensoras constitucionales de este curso, es fundamental.

Apoyar los progresos del gobierno de la compañera Cristina Fernández de Kirchner es un compromiso con cada uno y las organizaciones que defendemos y estimulamos su curso y el proyecto nacional, popular y democrático como revolucionario. Este 2015 electoral marca una nueva etapa; no es cosmético o superficial lo que se está resolviendo. Ello exigirá, y nos exige una mayor capacidad política de análisis y aplicación de las ideas. Las generalidades o el apoyo superfluo son cosas de una etapa anterior donde las condiciones de país exigían menos cualidades a sus direcciones. Por eso allí quedaron los Moyano, Piumato, etc. a pesar de su buena acción en la década de los 90 del siglo XX y ahora no representando a la lucha sindical encabezan una Marcha Amarilla.

Ahora en Argentina, como dicen en Venezuela bolivariana: “no hacen falta jala bolas” sino constructores sociales que permitan afirmar el proyecto en lo económico en lo que hace al beneficio de toda la sociedad en forma distributiva en la que se aspire a la revolucionaria formula: “A cada uno según su necesidad”. Y ello impone eliminar la política punteril, caciquesca, herencia de épocas y condiciones superadas por el curso revolucionario del país que encabezó el 25 de mayo del 2003, Néstor Kirchner. Y en ello apoyar los cambios profundizando el proyecto como lo hace la presidenta Cristina, pero que también en la base de la sociedad viva, que son los trabajadores en general, desde los campesinos, pueblos originarios, obreros jornaleros del campo, obreros fabriles, empleados de empresas privadas y estatales, como a la clase media, a los pequeños y medianos empresarios, a las cooperativas y empresas de propiedad social. En ello incluyendo a los cuentapropistas, a los trabajadores no formales o en negro. Ir a eliminar totalmente toda forma de paternalismo económico con los planes de ayuda, que no por casualidad fueron estimulados por el FMI con préstamos a gobiernos anteriores que respondían a sus dictados, y que como en Grecia hoy son descartados por un Gobierno de Tsipras y el Estado nacional en que en su función debe ser revolucionario en su estructura.

LA MARCHA DE LA SOCIEDAD DE LOS CONSERVADORES MUERTOS” lejos de ser un peligro social mostró su escuálida fuerza. No pudieron arrastrar al pueblo, ni a la mayoría de clase media que antes, como en 1955, sí fue cooptada por la reacción conservadora que incluía una alianza de clase entre la Iglesia-oligarquía y clase media sostenido por el imperialismo contra el peronismo popular que avanzaba en los sindicatos, las “milicias de Evita”, la CGT y los partidos como el POR (Posadista) que afirmaban la lucha por el proyecto.

Excelente discurso de Cristina en Atucha II:

Quienes no lean esta realidad, de acuerdo a nuestro pensamiento y aplicación en el análisis acerca de este curso como pasó en una gran parte de los que marchó el 18F que fueron por indefinición de clase, caen en lo conservador de lo que hace a la sociedad viva. Quién no lea estas condiciones políticas y sociales en que este año 2015 transcurre la vida del país quedará fuera de la estructura en que se está construyendo el porvenir inmediato del país. El excelente discurso de la compañera presidenta Cristina en Atucha II (ver video arriba), dejó muy en claro el porvenir del país y el mundo. Rompiendo el corsé de lo nacional fijó al país en el campo de todas las naciones, y mostró que Argentina “y su gobierno (decimos nosotros)” no están solos. Hay un mundo en revolución, hay una minoría de la sociedad de los muertos vivos que ya ingresó en la etapa de disgregación en la historia. Se han caído los estigmas como la hegemonía del sistema capitalista imperialista. La “globalización productiva-económica” del capitalismo se está volviendo contra sí “en la rebelión de las fuerzas productivas que en alianza con la lucha mundial de clases buscan formas sociales nuevas, socialistas para reconstruirse en la Nueva Sociedad en futuro próximo” (Como venimos hace años escribiendo en “CONCLUSIONES”).

La marcha del 18F es un simulacro que quiere esconder el entierro de los proyectos políticos del viejo capitalismo imperialista, del FMI, BM etcétera que el 75% de la población no apoya ni quiere de ninguna manera. Saben que volver al neoliberalismo es imposible, por la fuerza del país pero también de la sociedad universal. Por ello es que tenemos la obligación moral, revolucionaria en nuestro caso de aprender, “aún a costa de errar” como decía el comandante Hugo Chávez, pero nunca en los tiempos de la historia de los pueblos, en su progresos marcados a fuego.

Ahora le toca al pueblo trabajador, organizado en miles de formas pero con una conciencia común: NI UN PASO ATRÁS, NO VOLVERÁN

León Cristalli, director. 19 de febrero de 2015

 

VOZ proletaria 1596
Manifiesto de la Dirección Nacional del POR Posadista