El Mensaje a La Nación de la presidenta Cristina Fernández incorpora al país en una nueva fase de la etapa política

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Eliseo Ramírez  9 de junio de 2008

Resolución Política del Ampliado de POR Posadista ARGENTINA (1)

Hay que partir de que lo que se está definiendo no es el tema de las retenciones sino la perspectiva de qué país estamos reconstruyendo. Y he ahí la importancia del discurso de Cristina Fernández de Kirchner como una respuesta a los intentos muy serios, muy concretos y precisos de golpe cívico e institucional -es decir torpedear desde adentro, sin uso de las fuerzas armadas como antes-, como dice el editorial de Voz Proletaria Nº 1551, y lo venimos planteando desde el año 2007 muy específicamente, que el “golpe cívico”, o como le quieran llamar, iba a comenzar a generarse cuando los sectores productivos beneficiados hasta ahora con ese programa, advirtieran que el programa de desarrollo original del gobierno de Néstor Kirchner tenía , para ellos, un techo.
Camaradas todos: Comparto las intervenciones y el espíritu de ellas en especial. Nosotros estamos haciendo un análisis, un primer balance absolutamente optimista del proceso en curso, en momentos en que podríamos estar haciéndolo autocrítico y crítico por los déficit político organizativos que éste muestra en el eje central de esta nueva etapa del país, constatando con preocupación las falencias en la construcción de la dirección de clase y revolucionaria para esta etapa, a pesar de algunos progresos, aún más en la intención que en la concreción, de los cuales el Congreso del 1º de Mayo del Frente por la Unidad Popular y Nacional es un punto importante, así como el papel de los sindicatos, la CGT y la CTA de ahora en más.
Desde ese techo en las relaciones de la economía, en especial con la agroindustria y sus 5 años de bonanza con renta diferencial extraordinaria, que no se ha expresado en la evolución hacía arriba del nivel de vida de toda la población sino en mucho menor grado; en este proceso político y social, más allá de lo estrictamente económico, de manera desigual y combinadamente la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner da un paso, no gigante pero muy importante, que es avanzar en la relación gobierno y población fuera de los marcos del lobby empresarial, industrial, del agro, financiero e internacional. El gobierno busca afirmar su relación con los trabajadores, los excluidos y marginados del sistema como su sólida base social de apoyo. Sin ninguna soberbia, constatamos-y debemos expresarlo porque es parte de una necesidad del curso-, invitándonos a los Posadistas dentro del conjunto de las otras organizaciones que estuvieron presentes en la Casa Rosada durante el acto en el cual se hizo este anuncio, como el FTV, Movimiento Transversal Nacional y Popular, Octubres, Evita, Los Pibes, etc.
Consideramos que era necesaria la presencia de los movimientos sociales, del FTV, MTNP, POR (Posadista), de la Juventud Peronista y de los sindicatos, la CGT, CTA para apoyar hacia esa dirección nueva de las relaciones sociales y políticas en que la Presidenta tenía que romper la vieja y oligárquica concepción del sistema “a los actos oficiales van las fuerzas vivas”, es decir los capitalistas, aplicando una nueva política de Estado, ante lo que es una norma en la estructura del sistema capitalista. Ahora estuvieron representantes de las masas trabajadoras como un Frente Único Objetivo que hay que madurar y profundizar. Esto preocupa inmensa e intensamente al aparato de dirección del capitalismo. Bolivia, Ecuador, Venezuela, pero también Brasil, Uruguay, Chile, y pronto Paraguay, son parte integradora de esta nueva situación política y social de América del Sur.
Si tuviésemos que ubicar el mensaje en el campo de la teoría económica, diríamos que es un discurso keynesiano, destacando un papel altamente preponderante del Estado en la redistribución, sin tocar el derecho de propiedad -­no se mueve un ápice de la institucionalidad de una política económica lógica. Pero visto y analizado desde el campo político de la lucha de clases, sí tocó parte de la estructura del sistema: los derechos y prioridades que el capitalismo le da al papel de los propietarios, y ese es el “quid” del problema. No cambiando la naturaleza de clase del capitalismo en Argentina, ni anunciando el socialismo, lo que plantea la Presidenta es: lo que esa propiedad produce (renta diferencial en las exportaciones de soja y otros), hay que distribuirlo de otra manera, con justicia social distributiva, y en este sistema, eso no funciona. Y “fuimos ingenuos en pensar que se podía”. Esto, solo esto, esta declaración, hay que tomarla como eje de un gran progreso del país porque, no solucionando de inmediato los graves problemas de la desigualdad de reparto y la pobreza que ella genera, está poniendo el primer escalón serio en la discusión de qué país queremos reconstruir después de 200 años de frustraciones. Para nosotros, un partido que ha querido ser ignorado, escondido y satanizado por su pequeño número, es como una objetiva confirmación y gran saludo a lo que analizamos desde hace 5 años, en muchos editoriales y artículos en Voz Proletaria, cuando expresamos que eran ingenuos cuando planteaban: “Queremos un capitalismo en serio, con inclusión social”.
Era y es ingenuo pensar, creer, que el capitalismo puede o iba a cambiar. El capitalismo no puede cambiar porque su naturaleza de clase, que es la concentración de la plusvalía, lo impide. Plantear, aún elípticamente como formulación, “ una renta distributiva”, es el gran progreso y queda implícito que es necesario discutir socialmente –no empresarialmente- la distribución de la renta nacional, que es más importante que las medidas concretas acerca de la redistribución de lo recaudado con retenciones, el 60% para los hospitales, 20% para viviendas, 20% para los caminos en zonas rurales, etc. Esa es en nuestra opinión la instancia de la parte operativa política en donde las masas deben intervenir, porque si se deja en manos del Estado administrador del sistema capitalista y en las empresas privadas (Cámara de la Construcción, etc.) eso va a tender a desaparecer o a reducirse en su aspecto social. Las carreteras, hospitales o viviendas van a costar millones de dólares más. Es la intervención social organizada, asentada en una política correcta de distribución de la renta, la que debe impedir los negociados. Esa va a ser la discusión que se va a plantear en las organizaciones y nosotros ya lo planteamos.
Lo central de su análisis político autocrítico, en nuestra opinión, es acerca de su “ingenuidad política”. Recordemos al Coronel Lucio Gutiérrez, de Ecuador, cuando dijo que en determinado momento “fui un ingenuo” cuando con los campesinos y obreros llegó al Palacio de Carondelet (casa de gobierno) y terminó conciliando con la derecha oligárquica, y siguió siéndolo después, terminando en el basurero político porque el proceso avanzó por otro lado como ahora con el compañero presidente Correa.
Todos estos movimientos políticos y acciones concretas que hacen sectores que no vienen de la estructura de la lucha de clases -los Kirchner no vienen de la clásica lucha de clases, de la lucha sindical, vienen como una corriente social de clase media del peronismo-, están convencidos de la política desarrollista burguesa que contenga a todos los sectores sociales y factores de poder y que pueden organizar una alianza que tenga perspectiva larga de progreso, con aquello de Perón: “en el año 2000 nos verán unidos o dominados”. El, mostrando su lado izquierdo afirmó en algún discurso a la JP de entonces que conocía a J.Posadas, tratándolo con respeto político “a Posadas lo conocí naranjo…”. Todo esto está hoy vivo y vigente, mostrando ese curso nunca cerrado ni durante los 17 años de antiperonismo y dictaduras, civiles y militares.
El Mensaje, lejos de ser un discurso agresivo en la forma, fue tremendamente profundo en la estructura. Así lo está leyendo en este momento el capitalismo, por eso les molesta, la caracterizan a través de los medios como “histriónica”, porque no pueden permitir, como con Evita hace 50 años, que les digan la verdad en la cara. El capitalismo en este momento le está bajando el dedo a la Presidenta de la Nación. Lo denunciamos y llamamos a organizar, no la resistencia, sino a acelerar la construcción del gran Frente Único Nacional, Popular y Revolucionario para defender tanto a este proceso y curso histórico como al gobierno. En los momentos cruciales de la historia de la humanidad no hay derecho a las equivocaciones. Hay que decirles, entonces, a toda esa seudo izquierda (PO, MAS, MST, PCR), a la CCC, a ese sector de la CTA aliado de los gordos de la CGT, dónde se están parando, o como les dijo el compañero “Perro” Santillán:”Sáquense la careta”. Incluso frente a sectores que están con nosotros en el Frente por la Unidad Popular y siguen en la rutina del asistencialismo como política, que hay que discutir y organizar lo central, lo imprescindible para afirmar y avanzar en esta etapa, eso que está en las entre líneas del mensaje de Cristina Fernández. Sin dejar de luchar por los sectores más castigados, pero un Plan no resuelve el problema sino que, de fondo, lo agudiza porque genera sometimiento y no sentido de clase.
Hay que dejar de discutir lo superficial, lo sectorial o corporativo. Hoy, lo que se está discutiendo en el país no es un Plan Trabajar. Se está discutiendo la estructura real de un nuevo país, la democracia social y revolucionaria, que la derecha oligárquica aliada del imperialismo quiere tirar abajo. El mensaje de la Presidenta lo contextualizó como parte del conjunto de América latina, varias veces. No planteó el tema de la alimentación, las exportaciones, industrialización, etc., en abstracto, porque ya en otras circunstancias el desarrollo económico, como pasó a finales del siglo XIX, principios del siglo XX, la economía del país se medía por el valor oro del peso argentino, una realidad basada en la potencialidad de un país tan inmensamente rico como desigual. Esta condición económica en manos de la oligarquía de ese momento no sirvió para nada socialmente, para la mayoría del pueblo que vivía en alpargatas y explotado por los empresarios del campo de esta misma SRA actual. La oligarquía engordaba en París y Londres, y calcaba las ciudades de Europa haciendo construcciones monumentales, algunas muy hermosas y que hay que preservar sin duda, porque no está mal hacerlas, pero no en desmedro del progreso social de todo el país, en medio de una gran miseria y atraso en el nivel de vida. El progreso no es malo, lo que está mal es hacer que el progreso no sea redistributivo, no sea social. Por lo tanto el otro es sólo arquitectónico o cultural para unos pocos.
La presidenta Cristina planteó un eje que a su vez ha abierto otros muchos más profundos aunque no aparezcan hoy en la superficie. Ella “abrió ventanas” muy grandes para la discusión, y ahora depende de nosotros. En realidad nos puso a resolver a las masas y direcciones, a los partidos: hay que discutir esta crisis desde este punto de partida. No es que cambió su ilusión de poder encontrar un punto de equilibrio en el capitalismo, creemos que sigue pensándolo por su naturaleza de clase. Pero eso no minimiza nuestro llamado a apoyarla. Nuestro apoyo no es solo crítico, sino que es apoyo efectivo a las medidas y al sentido que estas medidas abren y generan. Reiteramos: abre ventanas que permiten discutir, o la democracia clásica del sistema o la democracia social en construcción. Creemos que esto la gente lo sintió, tanto todos los que estábamos en la Casa Rosada representando la conciencia del curso en pleno desarrollo, como las masas que no estaban ahí. Y también en la vereda de enfrente, la burguesía que estaba ahí, no aplaudía y tenía unas caras largas que querían esconder furia y temor. Ellos pensaron que iba a hacer un discurso clásico; de conciliación y retroceso político y económico de las medidas. De “todos somos iguales, argentinos”, y que llamara a la conciliación nacional, al igual que Chávez después del golpe del 11, en la madrugada del 14 de abril, restituida por el pueblo y los soldados la democracia y el gobierno revolucionario y fue respondido con el “Golpe Petrolero” que quebró la economía con la pérdida de 17 mil millones de dólares, pero que sirvió para que el camarada Hugo Chávez diera el salto dialéctico histórico, “hay que plantearse el socialismo”. Bolivariano, venezolano…, PERO SOCIALISMO.
Por esto, posiblemente, la presidenta recordó críticamente el mensaje de Alfonsín, cuando en respuesta a los millones que salieron a la calles contra cualquier intento de nueva dictadura y aplastaron el golpe de un sector militar, respondió con aquello de “Felices Pascuas, la casa está en orden”, y destacando Cristina Fernández, que ahora sí está en orden, pero social y no conciliando como hizo el gobierno radical y terminó expulsado teniendo que adelantar el fin de su gobierno dos años después. La presidenta no lo dijo así sino que dio por terminado el tema “retenciones”: no hay marcha atrás.

ORGANIZAR DESDE ESTE PROGRESO POLITICO

Creemos que las direcciones, el Frente de Unidad Popular, tenemos un papel preponderante; saludamos el discurso, todo lo que dijo en el discurso, por el sentido que tuvo. Reiteramos, no fue un discurso de barricada, fue político, para dirigirse al conjunto de la población, a algún sector que estaba confundido, incluido estratos pobres en los que en un momento tuvieron apoyo estos empresarios y el lockout patronal que se presentaba como una lucha de pequeños campesinos que se mueren de hambre, que se levantan a las 5 de la mañana y “toman mate como Juan Moreira o Martín Fierro” . Ahora quedó bien desnudito que acá no se les tocó un pelo de lo que son las utilidades “lógicas” del sistema capitalista. Lo que se toca es la “timba financiera agraria”, la renta diferencial, eso se reparte. Esta es la gauchocracia argentina, tan aristócrata como la meritocracia de PDVSA en la Venezuela pre chavista que en el 2002/03 hicieron una huelga de 9 meses intentando quebrar el gobierno de Hugo Chávez.
Nosotros apoyamos lo que nos planteó Néstor Kirchner en la reunión con los Movimientos Sociales y partidos, acerca de la tierra como propiedad de todos, de la Nación, porque como el aire, el agua, los minerales que recibe o guarda son parte del país de todos. Nosotros venimos planteando esto, acerca de que el derecho de propiedad puede justificarse, por ahora, sobre la tierra de superficie, pero el agua, el petróleo, los minerales y todo lo que está abajo es de la Nación, y todo lo que está arriba, el aire, el sol y el agua, también son de la Nación. No pueden los empresarios agrarios decir que lo que produce esa tierra, con esa combinación de factores, solo les pertenece a ellos.
Argentina ha entrado ahora en una nueva etapa política. Se ha creado una Secretaría de Estado para esta actividad, ahora hay que discutir quién la lleva adelante, quién controla estos ingresos. Si ello queda en manos de la burocracia estatal, o sindical de la UOCRA aliada a los empresarios de la Cámara de la Construcción para realizar el plan de hospitales, vialidad, y todo lo demás del mensaje presidencial, puede terminar en criticar, pero sin alternativa, a la oligarquía agroindustrial y financiera. La que además, como dijo Kirchner en la reunión con los movimientos sociales, tienen una pata metida en el campo, otra en el mar, otra en la industria y las finanzas, en todos lados. Se avanzaría muy poco, siendo lo mismo entonces, quedándose en la figura de la distribución social.
Creemos que la intención del gobierno no es orientarse hacia esta perspectiva, creemos que sigue buscando un equilibrio de capitalismo “bueno, armónico”. Por esta razón es importante discutir el sentido político del discurso, porque aparentemente venía todo como que abría una conciliación y concesiones a la derecha, y estructuralmente no hay ninguna concesión; al contrario, hay un planteamiento de discutir el funcionamiento de la renta nacional, del PBI, y la distribución equitativa.
Sin justificar al gobierno, ni a la Presidenta, ni a Néstor Kirchner ni al equipo que funciona con él, para hacer ese plan que ellos están imaginando tienen que construir una dirección que esté de acuerdo con ese plan, y no existe esa dirección, no está aun en los centros y frentes en que nosotros funcionamos, porque se limitan las discusiones que se hacen respecto a los problemas políticos generales del país, perdiéndose en lo anecdótico o en el laberinto y la miseria del sectarismo, del corporativismo, del “sectorismo”, rebajando el valor del funcionamiento político de los organismos cuando la realidad nos golpea duramente con la necesidad de madurar, avanzar y progresar.

EL PROGRESO DEL 2008 SUPERA LA CRISIS DEL 2001

La política neoliberal y la crisis del capitalismo, en especial durante 1989/2001, excluyó a millones de trabajadores expulsados de los centros de producción, importó mano de obra barata, no calificada, creó un lumpen proletario sin experiencia de clase ni revolucionaria, sino asistencialista. Esto lo venimos analizando desde hace años, por eso planteamos que en el 2001 no estaban las condiciones para la toma del poder como algunos pensaron, pero sí estaban las condiciones para desenvolver esto que ahora aparece y asume esta forma, organizado políticamente, y creemos que eso es un progreso muy grande. Porque además se da en un proceso global de toda América latina de integración antiimperialista.

SALUDAMOS Y APOYAMOS LA DECLARACIÓN DE HUGO CHÁVEZ SOBRE COLOMBIA

como la dinámica de la vida es ésta y no otra, hoy, como parte de este análisis saludamos la intervención del camarada Hugo Chávez respecto a la crisis social y política de Colombia, al papel de las FARC y la necesidad de discutir la lucha política y la lucha de clases en ese país, pero desde otra óptica. Esto lo hemos venimos analizando, planteando y publicando: “el sistema capitalista, la narco burguesía y el imperialismo han absorbido e integrado a la realidad cotidiana del proceso productivo, económico y de vida de Colombia, las acciones de las guerrillas revolucionarias, como en el otro extremo comercia y es parte del PBI, la producción y tráfico de drogas, siendo funcional al sistema”. por eso planteamos la discusión de la salida política, sin eliminar el brazo de la fuerza armada social como defensa de los derechos humanos, sindicales, políticos y sociales de toda la población. Los miles de dirigentes sindicales, políticos y sociales asesinados en nombre del “combate contra la guerrilla” muestran claramente cuán lejos está Colombia aún de una democracia primaria. Esto hay que cambiarlo ayudando al pueblo colombiano a salir de esta realidad. Al Plan Colombia del Imperialismo hay que oponerle la solidaridad de pueblos y gobiernos del continente, abrir Colombia a la integración regional, romper con la dependencia del imperialismo, sus agencias, y su intervención militar. Y eso se debe y puede hacer. El pueblo bolivariano de Colombia es mayoritario frente a las castas narcotraficantes.
Como planteó y aplicó J. Posadas en la guerrilla del MR 13 de Noviembre en Guatemala en los años 1960, donde participó el Posadismo en su dirección con los camaradas Comandante Marco AntonioYon Sosa y Francisco Amado Granados, con sus órganos de prensa y organizadores sindicales campesinos y de trabajadores, sin eliminar el brazo armado de autodefensa. Eso está así planteado desde hace muchos años camarada Hugo Chávez, y reiteramos nuestro saludo y felicitación de que con la autoridad mundial que tienen la revolución bolivariana y tu gobierno lo hayas planteado. Por esta posición nos han insultado, denostando como contrarrevolucionarios y lo que planteábamos los trotskistas-posadistas no es que la guerrilla estaba equivocada políticamente en el objetivo social, sino que ya no era el método, como cuando se discute la continuidad de una huelga, de un paro, o la recuperación de las fuentes de trabajo.
La revolución cubana, más allá de tener en la dirección del Movimiento 26 de Julio a Fidel y “El Che”, tenía un pueblo curtido en la lucha por la liberación nacional y social; a Antonio Mella y muchos otros revolucionarios del siglo XX, y contó para triunfar con una huelga general de trabajadores que paralizó al dictador Fulgencio Batista. Pero es un caso particular que no se repitió, aún Nicaragua con el triunfo Sandinista tuvo otra estructura y desarrollo. Las guerrillas, en general fracasan, porque no era el método en tiempo y espacio en América latina, en donde hay un desarrollo del proletariado, de la lucha de clases que como analizó J. Posadas y lo plasmó en su obra “Del Nacionalismo al Estado Revolucionario” se concentró en el nacionalismo revolucionario, en el peronismo antiimperialista, confirmado por la historia en América latina y condición de la cual parte el progreso histórico de la revolución bolivariana, nacionalista antiimperialista y socialista en Venezuela.
Por eso saludamos esta declaración y la valentía de Chávez de plantearlo; no es ningún tiro al aire lo que ha dicho Chávez, no!, es la comprensión madura del análisis político y el cálculo de situaciones de esta etapa, en este espacio y en este tiempo que vivimos. Los que hoy se rasgan las vestiduras desde la “izquierda”, atacándolo por su posición política, no entienden nada del curso del proceso histórico.
Muchos compañeros creen que es correcto lo que hace las FARC. Nosotros dijimos que no, el secuestro tiene un sentido político en la lucha de clases, pero otro sentido en la forma permanente o perenne de negociación. Pierde sentido, equipara las condiciones cuando es el “Estado” quién tiene el poder militar y administrativo.
Lo que acaba de hacer en Argentina Cristina Kirchner, justamente es eso: quitarle la equiparación de los poderes a la oligarquía, le puso la pelota en el lado de ellos y del otro lado está ella al frente del equipo, de la población argentina: “Bueno, a ver qué van a hacer ustedes, decidan, con las super utilidades producto de la renta diferencial que tienen, si se reparte socialmente o se concentra imperialistamente”. En este caso el camarada Chávez hace lo mismo, le pone el problema al gobierno de Uribe: Si usted es democrático e institucional deje de reprimir internamente, ábrase a una democracia con participación plena, sin asesinar a los dirigentes de la oposición y agredir con su ejemplo y prédica apoyada en la CIA y el Pentágono, a todos los pueblos con su política aliada del imperialismo yanqui”.
Nosotros saludamos este avance importante en el país, como en Venezuela, que es parte del “sinceramiento del curso histórico”, de esta etapa en que las masas “se tejen la chompa puesta” como dijo J.Posadas, en que el reencuentro histórico en la lucha por el socialismo es una realidad.
Salud camaradas y todo el pueblo.
No Volverán!! No Pasaran!!
(1) Intervención de Eliseo Ramírez en el ampliado del POR (Posadista) del 9 de junio de 2008, adoptada como resolución política.

Declaración del Buró Político del POR (Trotskista-Posadista)
MANIFIESTO DEL 1ro. DE MAYO DE 2008